¡Este hombre se hartó! ¡Mira cómo dio una lección a un niño que pateaba el asiento y a su madre!

Carl se abrió paso por el pasillo abarrotado y buscó su asiento en las filas superiores. Encontró su fila e intentó meter su equipaje de mano en el abarrotado compartimento superior, atestado de equipaje de otros pasajeros. Tras varios intentos, consigue meterla, pero los bordes metálicos del compartimento le cortan los dedos.

Respira hondo y se deja caer en el asiento. Sus rodillas chocaron de inmediato contra el respaldo. Carl trató de acomodarse, pero con las rodillas pegadas al asiento era inútil. Giró y giró para encontrar una postura que no le dejara las piernas doloridas.