A Brenda se le aceleró el pulso. «¿Qué vio?», preguntó, tratando de mantener la voz firme. La vecina hizo una pausa para recordar los detalles. «Había una persona con capucha negra cerca de tu puerta. Llevaban algo en los brazos y no dejaban de mirar por encima del hombro, como si no quisieran ser vistos»
Sus palabras hicieron que Brenda sintiera escalofríos. La descripción era vaga, pero bastó para que su mente se acelerara. ¿Estaba esa persona relacionada con el bebé? ¿Habían estado vigilando su casa? El miedo se apoderó de ella mientras intentaba recomponer los fragmentos del misterio.