La carta continuaba exponiendo todo el materialismo y la mala conducta del pastor. Explicaba que él acababa de manifestar su interés una vez más en un intento de estafarla con su dinero.
Y entonces soltó la gran bomba: «Aquí está mi regalo»: «Un céntimo como legado al pastor» y «Un céntimo como legado a mi querida iglesia de la Cruz Blanca»