Al volver a casa, Cassandra se puso inmediatamente manos a la obra para crear un entorno más seguro para Cammie. Quitó los pequeños objetos decorativos del terrario y los sustituyó por otros más grandes y no tóxicos. También ajustó la dieta de Cammie y le administró su primera dosis de medicación.
Con el paso de los días, Cammie empezó a recuperar fuerzas. Volvió a tener apetito y empezó a explorar su nuevo hogar con entusiasmo. Cassandra encontró consuelo en la recuperación de su compañera y empezó a formarse un profundo vínculo entre ellas.