Una mujer dejaba que su bebé durmiera con su pitón todas las noches, cuando el veterinario descubrió que había palidecido.

A pesar de sus temores, Cassandra sabía que tenía que hacer lo mejor para Cammie. Aceptó la operación y el Dr. Hanson no perdió tiempo en prepararla. Cuando Cassandra entregó a Cammie al veterinario, no pudo evitar una sensación de deja vu.

Volvió a casa, que se sentía más vacía que nunca. Mientras esperaba ansiosa la llamada del Dr. Hanson, no pudo evitar pensar en las consecuencias de sus actos. Había traído a Cammie a su casa, a un entorno que no era seguro para ella. Se sentía culpable y preocupada por el bienestar de Cammie.